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Más de 400 universitarios acuden a la charla sobre violencia de género impartida por Fundación Genus

Sevilla, 11 de Marzo de 2011

 

La presidenta de Fundación Genus, Cristina Pavón, acompañada por dos mujeres con discapacidad y víctimas de violencia de género empleadas en nuestra Fundación y en el Centro Andaluz de Integración Laboral Unificada (Cailu), mantuvo el pasado viernes 11 de marzo un encuentro con más de 400 estudiantes de la Universidad de Sevilla en el salón de actos de la Facultad de Psicología. En esta charla, que se integraba dentro del Seminario “Violencia de Género, Plan 2010-2013” organizado por la asociación estudiantil Avante Sur, Pavón informó a los jóvenes del trabajo desarrollado por Fundación Genus a favor de la integración social y laboral de mujeres con discapacidad víctimas de violencia de género, así como para otros colectivos en riesgo de exclusión o en situación de vulnerabilidad.

 

Los alumnos de la Universidad Hispalense tuvieron así oportunidad de conocer, a través de la amplia experiencia de la responsable de Fundación Genus, las especiales dificultades que tienen para incorporarse al mercado laboral y para integrase en la sociedad todas aquellas personas que sufren algún tipo de discriminación múltiple, y cómo se está trabajando de forma integral a fin de capacitarlas para que acceder a un empleo de calidad, al mismo tiempo que se les ofrece atención psicológica y se atienden todas sus necesidades individuales y familiares. En este punto, Pavón quiso destacar “que la atención tanto para mujeres víctimas de violencia de género como para otros colectivos en situación de vulnerabilidad debe hacerse de forma integral y abarcar a todos los aspectos de su vida así como a los miembros dependientes de las familias, si no, la integración laboral y social fracasa”.

Como ejemplo de superación e integración, la presidenta de nuestra entidad presentó a los estudiantes a dos mujeres víctimas de violencia de género que gracias a su esfuerzo y la atención recibida en Fundación Genus han conseguido emprender una nueva vida alejada de los malos tratos. Estas mujeres, a quienes llamaremos María y Rocío por seguridad, contaron a las chicas y chicos que abarrotaban el salón de actos de la Facultad de Psicología cómo han ido logrando paso a paso, y no sin dificultad, superar todas las marcas que la violencia ejercida por sus ex parejas dejó en ellas. “Las secuelas físicas de las agresiones que sufrí podéis verlas todos, las secuelas psicológicas, no. Éstas son igualmente profundas y se tarda años en superarlas. No obstante, quiero deciros que una vez que decides dejar de ser víctima y denunciar a tu agresor, te das cuenta de que las heridas comienzan a cicatrizar”, afirmó María, quien animó desde la tribuna a mantener una “tolerancia cero” ante la violencia de género. “Vosotros sois el futuro, de vosotros depende cómo va a ser la sociedad en la que envejezcamos, en la que crezcan nuestros nietos y nietas, vuestros hijos e hijas. Luchad porque ésta sea lo más igualitaria y libre posible”, arengó emocionada a los estudiantes, cuyas palabras finales casi no pudieron escucharse debido a los aplausos del auditorio.

 

El testimonio de Rocío, una mujer con una discapacidad del 65% causada por una agresión, se centró en destacar la importancia que la independencia económica tiene para las víctimas de violencia de género y cómo “iniciativas y actuaciones como las que lleva a cabo Fundación Genus salvan a diario cientos de vidas”. “Las mujeres que hemos pasado por el calvario de los malos tratos necesitamos que alguien nos apoye y nos oriente para conseguir un trabajo que nos permita mantener a nuestras familias. Necesitamos soluciones prácticas y no cuentos”, señaló.

Tras estas intervenciones, un estudiante tomó la palabra para mostrar su agradecimiento a las ponentes “por la claridad de sus exposiciones” y por llevarles a la Universidad “una muestra de la realidad que viven muchas mujeres”. Otro dijo sentirse “en deuda” por “la valentía y coraje” que demostraban al contar unas experiencias tan duras para ayudar no sólo a otras mujeres que estuvieran sufriendo malos tratos, sino a toda la sociedad. Asimismo, una chica pidió a sus compañeros que aplaudieran a “aquellas personas que, como las que trabajan en Fundación Genus, hacen posible con su esfuerzo y trabajo que estas mujeres salgan adelante”. Para finalizar, Cristina Pavón agradeció a los asistentes sus muestras de cariño, mientras que uno de los organizadores de las jornadas cerró el encuentro con estas palabras: “Cristina, Rocío y María, creo que habéis logrado que muchos y muchas de los que estamos aquí comprendamos mejor la gravedad de la violencia de género y que también es tarea nuestra luchar contra esta lacra de la sociedad. Muchísimas gracias”.